sábado, 1 de diciembre de 2007

Regimentación

Asistimos a nuevo intento, ya fracasado en 2004 y 2006, de parte de la Secretaría General de “Bienestar” Universitario (SGBU), de regimentar a los Centros de Estudiantes (CE) de la UNS. Este proyecto es un primer paso para disciplinar a los centros que hoy nos oponemos a la política que el rector Crapiste y la Lista Blanca impulsan, que consiste básicamente en ligar a la universidad al gran capital.

Apoyándose en diferentes artículos de la LES y en una resolución, todavía vigente, del año `72 (como tantas otras leyes de gobiernos de facto que perviven) y arguyendo una supuesta “coordinación” pero “sin afectar la autonomía e independencia de los centros de estudiantes”, la SGBU pretende “reconocer” su existencia. Sin embargo, un análisis más detallado de la propuesta deja ver las verdaderas intenciones detrás.

Por un lado, serán los Consejos Departamentales (CD) los encargados de reconocer nuevos centros (art. 4 y 10). Es decir que un órgano antidemocrático, en el que los estudiantes somos minoría, será el que decida la legitimidad de nuestra organización gremial. Por otro lado, en una serie de artículos (6, 8, 9 y 11) se hace referencia explícita al control que ejercerán los CD y la propia SGBU sobre la vida interna del CE de que se trate, debiendo informar fechas de elecciones, nombres de la Comisión Directiva, balances económicos, Estatuto, etc.

Además, la SGBU se reserva el derecho de convocar a una reunión especial a todos los Centros en el caso de que alguno de ellos “realizara acción violatoria, en su propio estatuto o reglamento equivalente, falsease la información requerida [por la SGBU] o fuese responsable de malversación de dinero comprobada” (art. 13) con la intención de resolver esa irregularidad. Es decir que la SGBU se arroga las funciones que debiera tener una Federación Universitaria, sólo que bajo la órbita de las autoridades. Análogamente, es como un sindicato auspiciado por la patronal.

De conjunto asistimos a un intento de regimentación que busca acabar con la independencia de nuestra herramienta gremial. De tener éxito, este proyecto cercenará nuestras posibilidades de enfrentar a este régimen universitario excluyente, que privilegia los acuerdos con el capital frente a las demandas estudiantiles y de los trabajadores (docentes y no docentes). El Centro de Estudiantes de Humanidades rechaza claramente este tipo de estatuto y está en contra de la misma idea de reglamentación única. El control de la comisión directiva de un CE debe estar a cargo de los propios estudiantes del Departamento y no de las mismas autoridades que apuntalan este modelo de universidad.

Salida

Mientras la SGBU trata de reglamentar el funcionamiento de los centros, las necesidades de los estudiantes pasan por otro lado. El presupuesto de la UNS de este año fue igual al de 2006, con una inflación galopante, produciéndose un déficit de 11 millones de pesos; en julio la UNS llegó a endeudarse con el propio gobierno para pagar los salarios docentes; congelamiento salarial para los no-docentes; edificios que se caen a pedazos; la propia SGBU entrega 700 becas para 25.000 estudiantes; bibliotecas mal equipadas y con poco personal (mal pago); uno de los comedores más caros ($5). Todos síntomas de la política de Kirchner para la Universidad, el AHOGO PRESUPUESTARIO, que buscará reeditar mediante la nueva Ley de Educación Superior.

Porque peleamos en defensa de la educación pública, por triplicación del presupuesto, por becas para todos, por un comedor bajo gestión estudiantil, por el boleto a $0,20 universal e irrestricto, por salario igual a la canasta familiar para los docentes y no-docentes también los hacemos por la independencia política de los Centros y nos oponemos a cualquier intento de quebrarla.


Llamamos a todos los Centros a realizar asambleas en cada Departamento e Interdepartamentales en común para luchar por todas nuestras demandas